La bomba de calor se ha convertido en la tecnología de referencia para la climatización eficiente en España. Sustituye a calderas de gas, gasóleo y calefactores eléctricos con un rendimiento que puede llegar a triplicar o cuadriplicar el de cualquier sistema convencional. Pero ¿cuánto consume realmente en una vivienda media? ¿Compensa instalarla con radiadores existentes? ¿Y cuándo es el mejor momento del día para usarla si tienes tarifa PVPC?
En esta guía respondemos a todas esas preguntas con datos reales de consumo, comparativas por tipo de emisor y ejemplos concretos por zona climática española.
Qué es una bomba de calor y por qué consume tan poco
Una bomba de calor no genera calor: lo transfiere. Extrae energía térmica del aire exterior (incluso con temperaturas negativas) y la introduce en la vivienda a través de un circuito de agua. Al no quemar combustible ni usar resistencias eléctricas, puede entregar entre 3 y 5 kWh de calor por cada kWh de electricidad que consume.
Ese ratio de eficiencia se llama COP (Coefficient of Performance) en condiciones puntuales, o SCOP (Seasonal COP) cuando se mide el rendimiento medio a lo largo de toda la temporada de calefacción. Es el indicador más útil para comparar equipos:
| Sistema | Rendimiento | Por cada 1 kWh eléctrico obtienes… |
|---|---|---|
| Calefactor eléctrico directo | COP 1 | 1 kWh térmico |
| Bomba de calor (gama media) | COP 3–3,5 | 3–3,5 kWh térmicos |
| Bomba de calor inverter (gama alta) | COP 4–5 | 4–5 kWh térmicos |
Esto significa que una bomba de calor de COP 4 consume un 75 % menos de electricidad que un calefactor convencional para el mismo resultado térmico. La diferencia en la factura es proporcional.
Tipos de bomba de calor para uso doméstico
Cuando se habla de calefacción con bomba de calor en viviendas, existen principalmente dos configuraciones:
Aerotermia aire-agua (la más habitual para calefacción)
Extrae calor del aire exterior y lo transfiere al agua de un circuito hidrónico. Esa agua caliente llega a los emisores de la vivienda: suelo radiante, radiadores o fancoils. Es la solución más completa porque permite cubrir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) con un único sistema eléctrico.
Bomba de calor aire-aire (splits y multisplits)
Es el aire acondicionado de toda la vida en modo calefacción. Mueve aire caliente directamente al interior. Es más barata de instalar y responde rápido, pero no calienta agua sanitaria ni tiene la inercia térmica del sistema hidrónico. Ideal para pisos con necesidades de climatización moderadas o como complemento.
💡 ¿Aerotermia y bomba de calor son lo mismo?
En el uso doméstico, sí. La aerotermia es la denominación comercial de la bomba de calor que usa el aire exterior como fuente de energía. Técnicamente existen también bombas geotérmicas (extraen calor del suelo), pero son mucho menos frecuentes en vivienda residencial española por su coste de instalación.
El factor clave: el tipo de emisor
El tipo de emisor —el sistema que distribuye el calor dentro de la vivienda— es el factor que más influye en el consumo real de la bomba de calor, por encima incluso de la zona climática. La razón es física: cuanto más baja es la temperatura del agua que necesita el emisor, mejor trabaja el compresor y mayor es el COP.
| Tipo de emisor | Temp. de impulsión necesaria | SCOP típico | Eficiencia relativa |
|---|---|---|---|
| Suelo radiante | 30–40 °C | 4,0–4,8 | 🟢 Óptima |
| Fancoils / ventiloconvectores | 40–45 °C | 3,5–4,0 | 🟢 Muy buena |
| Radiadores de baja temperatura | 45–55 °C | 3,0–3,5 | 🟡 Buena |
| Radiadores convencionales de aluminio | 55–65 °C | 2,5–3,0 | 🟡 Aceptable |
| Radiadores de hierro fundido | >65 °C | 1,8–2,5 | 🔴 Baja |
Aerotermia con radiadores: ¿funciona?
Sí, funciona, pero con matices importantes. La aerotermia con radiadores convencionales obliga al equipo a impulsar agua a 55–65 °C, lo que reduce el SCOP a valores de 2,5–3. Esto sigue siendo mejor que un calefactor eléctrico (COP 1) o que el gasóleo, pero está lejos del rendimiento óptimo que ofrece con suelo radiante.
Antes de instalar aerotermia en una vivienda con radiadores existentes hay que valorar dos opciones:
- Mantener los radiadores y asumir un SCOP menor: válido si los radiadores están sobredimensionados (instalaciones antiguas que a menudo sí lo están) o si se instala una bomba de calor de alta temperatura.
- Sustituir los radiadores por modelos de baja temperatura: radiadores de panel de acero con mayor superficie permiten trabajar a 45–50 °C, mejorando el SCOP a 3–3,5 sin necesidad de levantar el suelo.
Los radiadores de hierro fundido, que necesitan agua a más de 65 °C, son los menos compatibles con la aerotermia estándar. En esos casos puede ser necesario un equipo de alta temperatura o un sistema híbrido.
Consumo real de la bomba de calor por potencia y vivienda
El consumo eléctrico de la aerotermia depende de la potencia del equipo, el SCOP real y las horas de funcionamiento. La fórmula básica es:
Consumo eléctrico (kWh) = Potencia térmica (kW) × Horas de uso ÷ SCOP
Ejemplo: bomba de calor de 9 kW, SCOP 3,5, funcionando 6 horas al día:
9 × 6 ÷ 3,5 = 15,4 kWh/día → ~460 kWh/mes → ~70–92 € al mes (a 0,15–0,20 €/kWh con impuestos)
| Potencia equipo | Vivienda orientativa | Consumo eléctr./mes (invierno) | Coste aprox./mes |
|---|---|---|---|
| 6–8 kW | Piso 60–90 m², bien aislado | 200–350 kWh | 30–70 € |
| 9–11 kW | Casa 100–150 m², aislamiento medio | 350–500 kWh | 53–100 € |
| 12–16 kW | Casa 150–250 m², zona fría | 500–700 kWh | 75–140 € |
Estimaciones con SCOP medio 3,5, uso de 6 h/día en mes frío y precio de electricidad de 0,15–0,20 €/kWh con impuestos. El consumo real puede variar significativamente según zona climática, aislamiento y tipo de emisor.
Consumo por zona climática española
España tiene una gran variedad climática que afecta directamente a las horas de funcionamiento anuales y al rendimiento del equipo en las horas más frías:
- Costa mediterránea y sur (Sevilla, Valencia, Málaga): inviernos cortos y suaves. Una vivienda de 90–120 m² puede cubrir calefacción y ACS con 4.000–5.000 kWh térmicos anuales. Con SCOP de 4, el consumo eléctrico ronda los 1.000–1.250 kWh/año (~15–20 €/mes de media anual).
- Zona centro (Madrid, Toledo, Valladolid): inviernos más largos y fríos. Una vivienda similar puede necesitar 7.000–9.000 kWh térmicos. Con SCOP de 3,5, el consumo eléctrico sube a 2.000–2.600 kWh/año (~25–35 €/mes de media anual).
- Norte y zonas de montaña (Burgos, Soria, Pirineos): los inviernos más duros reducen el SCOP a 2,5–3 en los meses más fríos. El consumo puede llegar a 3.000–4.000 kWh/año para calefacción y ACS en viviendas bien aisladas.
En climas muy fríos, cuando la temperatura exterior cae por debajo de –5 °C o –10 °C, los equipos modernos siguen funcionando (la mayoría hasta –15 °C o –20 °C), pero el COP cae a 2–2,5. En esos picos puede activarse la resistencia eléctrica de apoyo, que tiene COP 1 y dispara el consumo puntualmente.
Calefacción con bomba de calor vs. otros sistemas: comparativa de coste
Para una vivienda unifamiliar de 150 m² con necesidad anual de 10.000 kWh térmicos para calefacción y ACS:
| Sistema | Rendimiento | Energía necesaria | Coste anual aprox. |
|---|---|---|---|
| Calefactor eléctrico directo | COP 1 | 10.000 kWh eléctricos | ~2.000 € |
| Caldera de gasóleo | Rend. ~85 % | ~1.100–1.200 l gasóleo | ~1.400–1.600 € |
| Caldera de gas natural | Rend. ~90 % | ~11.000 kWh gas | ~900–1.200 € |
| Bomba de calor (SCOP 3,5) | COP 3,5 | ~2.860 kWh eléctricos | ~570–700 € |
| Bomba de calor + fotovoltaica | COP 3,5 + solar | Parcialmente cubierto | ~150–350 € |
Precios orientativos 2026: gasóleo ~1,20 €/l, gas natural ~0,09 €/kWh, electricidad ~0,20 €/kWh con impuestos. Los valores reales dependen de tu contrato, tarifa y zona.
Cuándo usar la bomba de calor para ahorrar con tarifa PVPC
La bomba de calor es uno de los electrodomésticos que más se beneficia de la planificación horaria en tarifa PVPC, precisamente porque tiene inercia térmica: puedes calentar la vivienda durante las horas baratas y mantener el calor acumulado durante las caras.
Estrategia recomendada con tarifa por horas:
- Precalentar en madrugada (00:00–08:00 h): es la franja más barata en días laborables. Ajusta el termostato para que la bomba trabaje con mayor intensidad en esa franja y mantenga temperatura estable durante el día.
- Aprovechar el mediodía solar en invierno: aunque el precio solar es más notorio en verano, en días soleados de invierno también puede bajar el precio entre las 12:00 y las 15:00 h.
- Reducir la temperatura de consigna entre las 19:00 y las 22:00 h: es la franja más cara. Baja el termostato 1–2 °C en ese tramo: la inercia térmica del sistema mantendrá el confort sin que la bomba trabaje a plena carga.
- Fines de semana: la demanda industrial cae y los precios bajan. Son los días ideales para programar ciclos de carga del acumulador de ACS y mantener la vivienda bien calentada.
⚡ La bomba de calor funciona mejor de forma continua a carga parcial que con arranques y paradas.
Apagar la bomba de calor cuando sales de casa y encenderla cuando vuelves fuerza al compresor a trabajar en condiciones de máxima demanda, lo que reduce el COP. Es más eficiente bajar la temperatura de consigna 3–4 °C durante la ausencia y dejar que el sistema se mantenga en modo económico.
¿Cuándo compensa instalar una bomba de calor?
La inversión inicial de una instalación de aerotermia completa (equipo, instalación, acumulador de ACS) oscila entre 7.000 € y 15.000 € para viviendas de tamaño medio, pudiendo superar los 15.000–20.000 € en viviendas grandes o cuando se incluye la sustitución de radiadores.
La amortización depende del sistema que reemplaza:
- Sustituyendo calefacción eléctrica directa: el ahorro puede ser de 1.000–1.500 €/año. Amortización en 5–10 años.
- Sustituyendo gasóleo: ahorro de 700–1.000 €/año. Amortización en 8–15 años.
- Sustituyendo gas natural: depende mucho del precio del gas. Con precios actuales, el ahorro es menor y la amortización puede superar los 15–20 años.
- En obra nueva o reforma integral: es donde mejor sale la amortización, porque se evita instalar un sistema alternativo y se integra desde el principio con suelo radiante.
La bomba de calor compensa con mayor claridad cuando:
- La vivienda tiene buen aislamiento térmico (o se va a mejorar en la misma reforma).
- Se instala con suelo radiante o radiadores de baja temperatura.
- Se combina con placas fotovoltaicas de autoconsumo.
- Se sustituye calefacción eléctrica directa, gasóleo o propano.
- La vivienda está en zona climática templada (sur y levante), donde el SCOP estacional es más alto.
Preguntas frecuentes sobre la bomba de calor
¿Cuánto consume una bomba de calor al mes?
Depende de la potencia del equipo, el tipo de emisores y la zona climática. En términos orientativos, una bomba de calor de 9 kW con SCOP 3,5 y 6 horas de uso diario consume entre 350 y 500 kWh al mes en invierno, lo que equivale a entre 53 y 100 € mensuales a precios actuales con impuestos. En zonas templadas con suelo radiante, el consumo puede ser significativamente menor.
¿Puede la aerotermia funcionar con los radiadores existentes?
Sí, pero el rendimiento es menor que con suelo radiante. Los radiadores convencionales necesitan agua a 55–65 °C, lo que reduce el SCOP a valores de 2,5–3. Si los radiadores están sobredimensionados (común en instalaciones con más de 20 años), pueden funcionar a menor temperatura mejorando el rendimiento. Lo ideal antes de la instalación es hacer un cálculo de cargas térmicas y valorar si conviene sustituir los radiadores por modelos de baja temperatura.
¿Qué diferencia hay entre bomba de calor y aerotermia?
En el uso doméstico, son el mismo concepto. La aerotermia es la denominación habitual para las bombas de calor aire-agua que calientan el agua de la instalación de calefacción y ACS. La «bomba de calor» a secas puede referirse también a sistemas aire-aire (splits), que no calientan agua sino que mueven aire directamente. La aerotermia incluye siempre un circuito hidrónico y suele ser más completa al cubrir también el agua caliente sanitaria.
¿La bomba de calor funciona bien con temperaturas bajo cero?
Sí. Los equipos modernos están diseñados para funcionar hasta –15 °C o –20 °C en el exterior. Sin embargo, el COP cae progresivamente a medida que baja la temperatura: a –10 °C puede situarse en 2–2,5 en lugar de 3,5–4. En picos de frío extremo puede activarse la resistencia eléctrica de apoyo (COP 1), lo que encarece el consumo puntualmente. En zonas con inviernos muy duros y frecuentes, puede valorarse un sistema híbrido con apoyo de caldera.
¿Cuánto cuesta instalar una aerotermia?
El coste completo de una instalación de aerotermia (equipo, instalación, acumulador de ACS y puesta en marcha) oscila entre 7.000 € y 15.000 € para viviendas de 80–180 m². En viviendas grandes o cuando se incluye la sustitución de radiadores o la instalación de suelo radiante, el presupuesto puede superar los 20.000 €. Existen ayudas del Plan PERTE y convocatorias autonómicas que pueden cubrir entre el 30 % y el 60 % del coste de instalación.
¿Vale la pena combinar aerotermia con placas solares?
Es la combinación más rentable en el largo plazo. Las placas fotovoltaicas generan electricidad gratuita durante las horas solares, que es precisamente cuando en invierno el precio de la red puede ser más razonable. Programar la bomba de calor para que trabaje a mayor intensidad durante las horas de mayor producción solar reduce el coste eléctrico neto de forma considerable, acortando el período de amortización de ambas instalaciones.
¿Qué es el SCOP y por qué importa más que el COP?
El COP es el rendimiento de la bomba de calor en un instante concreto y en condiciones de laboratorio (generalmente temperatura exterior 7 °C, temperatura de impulsión 35 °C). El SCOP mide el rendimiento real a lo largo de toda la temporada de calefacción, integrando los días fríos, los templados y las variaciones de temperatura exterior. Es el dato más útil para comparar equipos y estimar el coste real de funcionamiento. Un SCOP de 3,5 significa que, a lo largo de la temporada, por cada kWh eléctrico consumido se han obtenido 3,5 kWh de calor.
¿Hay ayudas para instalar bomba de calor en 2026?
Sí. En España existen varias líneas de ayuda para la instalación de bombas de calor y aerotermia. Las más relevantes son las ayudas del programa de rehabilitación energética de edificios (PERTE y fondos Next Generation EU), gestionadas por las comunidades autónomas. Los porcentajes de subvención varían entre el 30 % y el 60 % del coste elegible según el nivel de mejora energética conseguida. Es recomendable consultar la convocatoria vigente en tu comunidad autónoma antes de lanzar el presupuesto de instalación.
