Aerotermia: ¿de verdad ahorra frente a la caldera? Lo calculamos

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La aerotermia genera más expectativas que cualquier otra tecnología de calefacción de los últimos años. Fabricantes, instaladores y medios de comunicación hablan de ahorros del 60–70 % frente a la caldera de gas. Pero ¿se cumplen esos números en la práctica? ¿Cuándo tiene sentido el cambio y cuándo no? ¿Y qué pasa con el precio de la aerotermia cuando empiezas a pedir presupuestos reales?

En esta guía lo calculamos sin publicidad de fabricante: cuánto cuesta instalarlo, cuánto se ahorra en función del sistema que sustituye y de la zona climática, en cuántos años se recupera la inversión y qué escenarios hacen que la comparativa caldera vs aerotermia se incline claramente hacia uno u otro lado.

Qué es la aerotermia y por qué consume menos que una caldera

La aerotermia es una bomba de calor que extrae energía térmica del aire exterior y la transfiere al agua del circuito de calefacción y al agua caliente sanitaria (ACS). No genera calor quemando combustible ni usando resistencias eléctricas: lo mueve de un lugar a otro. Esa diferencia fundamental explica por qué su consumo eléctrico es entre 3 y 4,5 veces inferior al equivalente en calor producido.

El rendimiento de la aerotermia se mide con el SCOP (Seasonal Coefficient of Performance): el cociente entre el calor útil producido a lo largo de una temporada completa y la electricidad consumida para lograrlo. Un SCOP de 3,5 significa que por cada kWh eléctrico consumido se obtienen 3,5 kWh de calor.

Sistema Rendimiento Coste por kWh térmico (2026)
Calefactor eléctrico directo COP 1 (100 %) ~0,20 €/kWh
Caldera de gas natural (condensación) 95–98 % ~0,084 €/kWh (gas a 0,08 €/kWh)
Caldera de gasóleo 85–90 % ~0,12–0,14 €/kWh
Aerotermia (SCOP 3,5) SCOP 3,5 (350 %) ~0,057 €/kWh
Aerotermia alta eficiencia (SCOP 4,5) SCOP 4,5 (450 %) ~0,044 €/kWh

Precios orientativos 2026: electricidad a 0,20 €/kWh con impuestos; gas natural doméstico a ~0,08 €/kWh; gasóleo C a ~1,15 €/l. El coste real varía según tarifa contratada.

La conclusión del cuadro es clara: la aerotermia produce calor más barato que la caldera de gas de condensación, incluso con los precios actuales del gas. El margen frente al gasóleo o al calefactor eléctrico es mucho más amplio todavía.

Por qué la aerotermia también elimina un coste fijo invisible

Tener caldera de gas implica pagar dos facturas cada mes: la de electricidad y la del gas, con sus respectivos términos fijos, peajes de acceso y cuotas de mantenimiento del contador. En 2026, el término fijo de la tarifa de gas doméstica (RL.1 o RL.2 según consumo) supone entre 100 y 180 € al año solo por tener el contrato activo, aunque no se encienda la caldera en verano. La aerotermia elimina por completo esa segunda factura: todo el consumo energético del hogar pasa a ser eléctrico.

Precio de la aerotermia en 2026: lo que cuesta realmente

El precio de la aerotermia varía mucho según la superficie de la vivienda, los emisores existentes y si hay que hacer obras complementarias. Las referencias más fiables del mercado español en 2026 son:

Tamaño vivienda Con emisores existentes Con suelo radiante nuevo Incluye
Piso hasta 80 m² 8.500–10.500 € No aplica generalmente Bomba de calor, depósito ACS, instalación, puesta en marcha
Vivienda 100 m² 10.000–13.000 € 13.500–17.000 € Calefacción + refrigeración + ACS
Vivienda 150 m² 12.500–16.500 € 17.000–22.000 € Calefacción + refrigeración + ACS
Casa >200 m² 16.000–22.000 € 22.000–30.000 € Equipo de mayor potencia, depósito mayor

Rangos de mercado español 2026 a partir de presupuestos reales. Fuentes: Selectra, Fotovol, La Casa Sostenible. Los precios pueden variar ±20 % según estado de la instalación previa, accesibilidad para la unidad exterior y necesidad de ampliar el cuadro eléctrico.

Costes adicionales que muchos presupuestos omiten

  • Ampliación de potencia eléctrica contratada: la aerotermia añade entre 2 y 5 kW de demanda puntual. Si tu suministro actual es de 4,6 kW (frecuente en pisos antiguos), necesitarás ampliar la potencia contratada y posiblemente renovar el cuadro eléctrico. Coste adicional: 300–1.500 €.
  • Sustitución de radiadores de hierro fundido: los radiadores de hierro fundido necesitan agua a más de 65 °C, lo que reduce el SCOP a 1,5–2 y elimina prácticamente el ahorro frente a la caldera. Cambiarlos por radiadores de aluminio o paneles de acero con mayor superficie cuesta entre 200 y 400 € por unidad.
  • Ubicación de la unidad exterior: en pisos de comunidad, colocar la unidad exterior en fachada o terraza puede requerir autorización de la junta de propietarios y obra adicional. Prevé entre 300 y 1.000 € si la ubicación es complicada.
  • Mantenimiento anual: el RITE obliga a una revisión periódica del sistema. El contrato de mantenimiento con empresa habilitada cuesta entre 150 y 250 € al año, frente a los 80–150 € de la revisión anual de una caldera de gas.

Caldera vs aerotermia: la comparativa económica real

Para hacer la comparativa justa, necesitamos poner números concretos sobre la mesa. Usamos como referencia una vivienda unifamiliar de 120 m² en zona climática D (Madrid, Toledo, Valladolid) con necesidad anual de 10.000 kWh térmicos para calefacción y ACS:

Concepto Caldera de gas (condensación) Aerotermia (SCOP 3,5)
Inversión inicial 2.500–4.500 € 12.000–16.000 €
Energía necesaria para 10.000 kWh térmicos ~10.530 kWh de gas (rend. 95 %) ~2.860 kWh eléctricos (SCOP 3,5)
Coste energético anual ~842 € (gas a 0,08 €/kWh) ~572 € (electricidad a 0,20 €/kWh)
Término fijo anual (contrato energía) ~140 € (gas) + ~120 € (electricidad) ~120 € (solo electricidad)
Mantenimiento anual ~100–150 € ~150–250 €
Gasto total anual estimado ~1.200 €/año ~890 €/año
Ahorro anual con aerotermia ~310 € sobre gas / ~600–900 € sobre gasóleo

Con ese diferencial de 310 €/año y una sobreinversión de unos 10.000 € respecto a renovar la caldera, el plazo de amortización sin ayudas ronda los 10–12 años en zona climática D frente a gas natural. Frente a gasóleo, ese plazo baja a 6–8 años. Frente a calefacción eléctrica directa, a menos de 5 años.

Cómo las ayudas cambian completamente el cálculo

En 2026, el escenario de ayudas ha cambiado respecto a años anteriores: las grandes subvenciones directas de los fondos Next Generation para hogares están prácticamente agotadas en la mayoría de comunidades autónomas. Lo que sí sigue vigente y puede combinarse son:

Deducción en el IRPF por mejora de la eficiencia energética

Es el incentivo más relevante para particulares en 2026. Existen tres tramos:

  • 20 % de la inversión si se reduce al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración (base máxima: 5.000 €/año). Aplicable hasta el 31 de diciembre de 2026.
  • 40 % si se reduce en un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o se alcanza letra A o B en el certificado energético (base máxima: 7.500 €/año). Aplicable hasta el 31 de diciembre de 2026.
  • 60 % para edificios residenciales completos (base acumulable: 15.000 €). Aplicable hasta el 31 de diciembre de 2027.

En todos los casos se acredita con el certificado energético antes y después de la obra. Para la mayoría de instalaciones de aerotermia en vivienda que sustituyen caldera de gas, el tramo del 40 % es alcanzable con facilidad.

Certificados de Ahorro Energético (CAE)

Al sustituir una caldera de combustión (gas, gasóleo, propano) por aerotermia, la actuación genera CAE bajo el RD 36/2023. Esos certificados se venden a un sujeto obligado (normalmente la propia instaladora o un intermediario) y generan entre 1.000 y 3.500 € de ingreso adicional, dependiendo del tamaño de la instalación y el combustible sustituido. La condición indispensable: el acuerdo de cesión del ahorro debe formalizarse antes de iniciar la instalación.

Bonificaciones municipales (IBI e ICIO)

La mayoría de municipios aplican bonificaciones sobre el IBI (hasta el 50 % durante varios años) y el ICIO (hasta el 95 %) para instalaciones de aerotermia, al igual que para el autoconsumo fotovoltaico.

💡 Ejemplo con ayudas reales: la amortización cambia drásticamente

Una vivienda de 150 m² que sustituye caldera de gasóleo por aerotermia invierte 14.000 €. Con deducción IRPF del 40 % en dos ejercicios (5.600 €) y un CAE de 1.500 €, el coste neto baja a unos 6.900 €. Con un ahorro operativo de 800–1.000 €/año sobre el gasóleo, la amortización se produce en menos de 8 años y el sistema tiene vida útil de 20 años. Los últimos 12 años son ahorro puro.

Fuente: estimación orientativa para una unifamiliar de 150 m² en zona climática D, con deducción IRPF al 60% en varios ejercicios y CAE de unos 1.500 €, donde el coste neto puede rondar los 4.100 € con un ahorro de 800 €/año y amortización en poco más de 5 años.

Cómo varía el ahorro por zona climática

El SCOP real de la aerotermia no es el mismo en toda España. La temperatura exterior en invierno es el factor determinante: cuanto más fría es la zona, más esfuerzo necesita el compresor para extraer calor del aire y menor es el rendimiento estacional.

Zona climática Ejemplos SCOP esperado Ahorro frente a gas
A/B — Costas y sur Sevilla, Valencia, Málaga, Murcia 4,0–4,5 55–65 %
C — Litoral atlántico y mediterráneo interior Barcelona, Zaragoza, Alicante interior 3,5–4,0 45–55 %
D — Meseta y zona centro Madrid, Toledo, Valladolid, Salamanca 3,0–3,5 35–50 %
E — Zonas frías de interior y montaña Burgos, Soria, Ávila, Pirineos 2,5–3,0 25–40 %

En zonas E con inviernos muy duros, cuando la temperatura exterior baja de –5 °C o –10 °C, el equipo puede activar la resistencia eléctrica de apoyo (COP 1), lo que encarece puntualmente el coste operativo. En esos casos, un sistema híbrido —aerotermia con apoyo de caldera de condensación en los picos de frío— puede ser la solución más rentable: el coste de instalación sube a 11.000–18.000 €, pero el rendimiento estacional real es superior al de la aerotermia pura en clima muy frío.

Cuándo NO compensa la aerotermia

La aerotermia no es la mejor opción en todos los escenarios. Estos son los casos en los que la caldera de condensación puede seguir siendo la decisión más racional:

  • Presupuesto muy limitado: si no puedes invertir más de 4.000–5.000 €, una caldera de condensación nueva ofrece la mayor mejora de eficiencia por euro invertido a corto plazo frente a una caldera antigua.
  • Piso sin espacio para unidad exterior: la aerotermia requiere una unidad exterior viable (terraza, patio, fachada). En pisos sin esa opción o con comunidades que la impidan, la instalación no es factible sin obras importantes.
  • Radiadores de hierro fundido sin posibilidad de cambio: si el sistema de emisión necesita agua a más de 65 °C y no se van a renovar los radiadores, el SCOP real caerá a 1,5–2 y el ahorro frente a gas desaparece prácticamente.
  • Zona climática E con picos de frío frecuentes: en zonas con muchas horas por debajo de –10 °C, la resistencia de apoyo actúa con frecuencia y el ahorro se reduce. Un híbrido o una caldera de condensación puede ser más adecuado.
  • Demanda de calefacción muy baja: en zonas A y B donde se calefacta pocas semanas al año, el ahorro operativo puede no justificar la diferencia de inversión frente a la caldera.

Aerotermia y precio de la luz: la tarifa eléctrica también importa

Cuando electrificas por completo la vivienda con aerotermia, el gasto eléctrico aumenta significativamente respecto a una vivienda con caldera de gas. Eso hace que la elección de tarifa sea más relevante que nunca.

La aerotermia es uno de los sistemas que más se beneficia de la tarifa PVPC y de la planificación horaria, porque tiene inercia térmica: puede calentar el agua del circuito y el acumulador de ACS durante las horas baratas de madrugada (00:00–08:00 h) y mantener la temperatura durante las horas caras sin necesidad de que el compresor trabaje a plena potencia. Programar la aerotermia para que haga el mayor esfuerzo en las franjas de precio bajo puede reducir el coste operativo eléctrico entre un 15 % y un 25 % adicional sobre el cálculo base.

Preguntas frecuentes sobre aerotermia

¿Cuánto cuesta instalar aerotermia en España en 2026?

El precio de instalación de aerotermia en 2026 oscila entre 8.500 € y 22.000 € para una vivienda media, dependiendo de la superficie, los emisores existentes y si se incluye suelo radiante nuevo. Para una vivienda de 100 m² con radiadores existentes, el presupuesto habitual está entre 10.000 y 13.000 €. Con suelo radiante desde cero, sube a 13.500–17.000 €. Los rangos pueden variar ±20 % según la complejidad de la instalación y la zona geográfica.

¿Cuánto ahorra la aerotermia frente a la caldera de gas?

En términos de coste energético operativo, la aerotermia produce calor a unos 0,057 €/kWh (con SCOP 3,5 y electricidad a 0,20 €/kWh), frente a los 0,084 €/kWh de una caldera de condensación con gas a 0,08 €/kWh. El ahorro anual en una vivienda de 100–120 m² en zona D se sitúa entre 300 y 700 €, dependiendo del consumo y de si se aprovechan las horas baratas de la tarifa eléctrica. Frente a gasóleo o calefacción eléctrica directa, el ahorro es notablemente mayor.

¿En cuántos años se amortiza la aerotermia?

Sin ayudas, frente a gas natural en zona climática D, el plazo de amortización oscila entre 8 y 12 años. Frente a gasóleo, entre 5 y 8 años. Con la deducción en el IRPF (20–40 %) y los Certificados de Ahorro Energético (1.000–3.500 €), ese plazo se reduce 2–4 años. En zonas climáticas A y B con alta eficiencia del equipo, los plazos son los más cortos. La vida útil del equipo es de 15–20 años.

¿La aerotermia funciona con radiadores existentes?

Sí, pero con condiciones. Los radiadores de aluminio o panel de acero pueden adaptarse a la aerotermia si están ligeramente sobredimensionados, funcionando a temperaturas de impulsión de 45–55 °C con un SCOP de 3–3,5. Los radiadores de hierro fundido, que necesitan agua a más de 65 °C, reducen el SCOP a 1,5–2 y prácticamente eliminan el ahorro frente a la caldera. En esos casos conviene valorar la sustitución de los radiadores por modelos de baja temperatura antes de instalar la aerotermia.

¿Qué ayudas existen para instalar aerotermia en 2026?

Las principales son la deducción en el IRPF por mejora de la eficiencia energética (20 % o 40 % de la inversión según el nivel de mejora alcanzado, aplicable hasta el 31 de diciembre de 2026), los Certificados de Ahorro Energético (1.000–3.500 € al sustituir una caldera de combustión) y las bonificaciones municipales en IBI e ICIO. Las grandes subvenciones directas de los fondos Next Generation para viviendas particulares están prácticamente agotadas en la mayoría de comunidades autónomas, aunque algunas mantienen convocatorias activas.

¿Qué diferencia hay entre aerotermia y bomba de calor?

En el uso doméstico, son el mismo concepto. La aerotermia es la denominación habitual para la bomba de calor aire-agua que calienta el agua del circuito de calefacción y el acumulador de ACS. La bomba de calor puede referirse también a los splits aire-aire (que mueven aire en lugar de agua), que no cubren el ACS. Cuando se habla de sustituir la caldera de gas, la opción es siempre la aerotermia aire-agua.

¿La aerotermia también enfría en verano?

Sí, es uno de sus grandes argumentos. Los equipos reversibles (la mayoría de los que se comercializan en España) funcionan en modo refrigeración en verano, compitiendo directamente con el aire acondicionado. Si la vivienda tiene fancoils o suelo radiante reversible, un único equipo cubre calefacción, refrigeración y ACS durante todo el año. Si ya se tenía caldera de gas más aire acondicionado independiente, la aerotermia sustituye ambos, lo que mejora notablemente el análisis de rentabilidad.

¿Hay que hacer obras importantes para instalar aerotermia?

Depende de la instalación previa. Si la vivienda ya tiene radiadores de aluminio o panel y el espacio exterior para la unidad es viable, la instalación es relativamente poco invasiva: se conecta la bomba de calor al circuito hidrónico existente y se añade el acumulador de ACS. Si hay que cambiar radiadores, instalar suelo radiante desde cero o ampliar el cuadro eléctrico, la obra es más compleja. Un instalador con habilitación RITE debe valorar la instalación específica antes de dar un presupuesto definitivo.