Vivienda vacía o segunda residencia: ¿doy de baja la luz o dejo potencia mínima?

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Vivienda vacía o segunda residencia: ¿doy de baja la luz o dejo potencia mínima?

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Aire acondicionado: cuánto consume y cómo no morir en la factura de verano

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Es una de las preguntas que más nos llegan cuando la vivienda deja de usarse durante meses: ¿merece la pena dar de baja la luz de la segunda residencia o del piso vacío, o sale más a cuenta mantener el suministro con la potencia mínima? La respuesta no es única, pero sí hay una lógica clara detrás de cada escenario, y los números suelen despejar las dudas rápidamente.

En esta guía explicamos cuánto cuesta mantener la luz de una vivienda vacía, cuándo compensa dar de baja y cuándo no, cuál es la potencia mínima para una vivienda vacía, qué tipo de tarifa conviene a una segunda residencia y qué costes tiene volver a dar de alta si en algún momento la dejaste sin suministro.

Cuánto cuesta la luz de una vivienda vacía al mes

Cuando una vivienda está vacía y no hay nadie consumiendo electricidad, la factura no desaparece. Lo que pagas en ausencia son los costes fijos del suministro: el término de potencia, el alquiler del contador y los impuestos asociados. El término de energía (el consumo real) puede ser casi cero si desconectas bien los aparatos, pero los fijos no.

Con la tarifa 2.0TD, los peajes y cargos de potencia vigentes en 2026 y una potencia contratada de 3,45 kW (la más habitual en segunda residencia), la factura mensual de una vivienda sin nadie dentro se distribuye aproximadamente así:

Concepto Potencia 2,3 kW Potencia 3,45 kW Potencia 4,6 kW
Término de potencia (peaje + cargo + margen comercializadora) ~5,50–7 € ~8–10,50 € ~10,50–14 €
Alquiler del contador (distribuidora) ~0,80 € ~0,80 € ~0,80 €
Impuesto Eléctrico (5,11 % sobre potencia) ~0,30 € ~0,45 € ~0,60 €
IVA (21 %) ~1,30 € ~1,90 € ~2,50 €
Total mensual aprox. (sin consumo) ~8–9 €/mes ~11–13 €/mes ~14–18 €/mes
Total anual (solo costes fijos) ~96–108 €/año ~132–156 €/año ~168–216 €/año

Estimaciones orientativas 2026. El término de potencia exacto depende de la comercializadora elegida (precio regulado mínimo + margen comercial). Las comercializadoras que ofrecen el precio mínimo regulado sin margen adicional en potencia pueden acercarse al límite inferior de los rangos.

💡 El consumo fantasma también suma:

Aunque nadie esté en la vivienda, los electrodomésticos en standby (televisor, router, frigorífico, cargadores enchufados) pueden consumir entre 5 y 15 € al mes adicionales. Si el frigorífico está en funcionamiento (para conservar básicos o evitar malos olores), añade otros 5–8 € mensuales. Desconectar el cuadro general o retirar todos los enchufes no esenciales al cerrar la vivienda puede eliminar prácticamente ese consumo residual.

¿Cuándo compensa dar de baja la luz?

Dar de baja el suministro eléctrico es gratis: no tiene coste solicitar la baja ante la distribuidora. El problema está en el nuevo alta cuando quieras volver a tener luz.

El alta implica pagar los derechos de extensión y enganche, y en algunos casos la revisión del boletín eléctrico si la instalación tiene cierta antigüedad. El coste de volver a dar de alta ronda los 70–150 € en condiciones normales, y puede superar los 300–500 € si hay que actualizar el boletín de instalación eléctrica o adaptar la instalación a normativa vigente.

La regla práctica es sencilla:

Situación ¿Dar de baja? Motivo
Vivienda que no vas a usar más de 2 años ✅ Sí puede compensar El ahorro en cuotas fijas supera el coste del alta en ese plazo
Piso que vas a vender o ceder en el corto plazo ✅ Razonable El nuevo propietario o inquilino tramitará su propio alta
Segunda residencia de verano que visitas 2–3 meses al año ❌ No compensa El alta (70–150 €) come el ahorro de meses de cuota fija mínima
Vivienda que usas esporádicamente (fines de semana, Navidad) ❌ No compensa El coste del alta anula cualquier ahorro; mejor bajar potencia y tarifa
Vivienda con frigorífico en funcionamiento ❌ No es viable No puedes dar de baja si necesitas mantener consumo residual
Piso heredado o en proceso de reforma larga (>1 año) ⚠️ Evalúa caso a caso Puede compensar, pero valora si la reforma necesitará suministro

Hay además un riesgo adicional que pocas personas conocen: si la instalación eléctrica del inmueble tiene más de 20 años y solicitas un nuevo alta, la distribuidora puede exigir la presentación del boletín de instalación eléctrica actualizado. Si la instalación no pasa la revisión, el coste de adecuarla a la normativa vigente puede multiplicar el presupuesto del alta por 5 o por 10. Eso hace que dar de baja una instalación antigua sea una decisión que conviene tomar con mucho cuidado.

La opción más sensata en la mayoría de casos: potencia mínima + tarifa ajustada

Para la gran mayoría de propietarios de segunda residencia o vivienda vacía de uso ocasional, la solución más rentable no es dar de baja ni mantener la configuración actual, sino:

  1. Bajar la potencia contratada al mínimo necesario para cuando vayas a usar la vivienda.
  2. Cambiar a una comercializadora que ofrezca el precio de potencia regulado mínimo sin margen adicional.
  3. Desconectar todos los aparatos no esenciales al marcharte para eliminar el consumo fantasma.

Con esta combinación, el coste fijo mensual de la vivienda vacía puede situarse en 8–12 € al mes (96–144 € anuales), sin renunciar a tener luz cuando la necesitas y sin asumir el riesgo del alta.

¿Cuál es la potencia mínima para una vivienda vacía o segunda residencia?

La potencia mínima que permite contratar la normativa española en baja tensión doméstica es 1,15 kW. En la práctica, la mayoría de distribuidoras y comercializadoras trabajan con valores mínimos de 2,3 kW en instalaciones monofásicas.

La potencia adecuada para tu segunda residencia depende de qué electrodomésticos usas simultáneamente cuando estás allí:

Perfil de uso Potencia recomendada Qué cubre
Uso muy básico (iluminación + TV + cargadores) 2,3 kW Sin vitrocerámica, sin AA, sin termo eléctrico
Uso normal en vivienda pequeña (<50 m²) 3,45 kW Con frigorífico + iluminación + pequeños electrodomésticos; sin AA simultáneo
Uso normal con aire acondicionado 4,6 kW Split + frigorífico + uso doméstico básico
Uso intensivo (vitrocerámica + AA + varios aparatos) 5,75–6,9 kW Estancias largas, cocina intensiva, varios equipos a la vez
Con bomba de calor o cargador de vehículo eléctrico ≥ 9,2 kW Sistemas de alta potencia que requieren más contratación

El error más frecuente es tener 4,6 o 6,9 kW contratados en una segunda residencia que realmente no necesita más de 3,45 kW. Esa diferencia supone entre 3 y 6 € al mes de exceso en el término de potencia, o entre 36 y 72 € anuales que se pagan aunque la casa esté vacía.

⚠️ Ojo con bajar demasiado la potencia:

Si la potencia contratada es inferior a la demanda puntual (por ejemplo, encender el aire acondicionado + la vitrocerámica a la vez), el limitador de potencia (ICP) cortará el suministro hasta que bajes algún aparato. En tarifa 2.0TD, volver a restablecer requiere subir manualmente el ICP.

El consejo es calcular la potencia máxima simultánea real que usas cuando estás en la vivienda y contratar un 10–15 % por encima de ese valor, no al mínimo absoluto.

Qué tarifa conviene a una segunda residencia

Una segunda residencia tiene un perfil de consumo muy específico: muchos meses con consumo casi nulo, seguidos de periodos de uso intensivo (verano, Navidades, fines de semana). Ese perfil no encaja con las tarifas estándar diseñadas para un hogar de uso diario.

Clave 1: Minimizar el coste fijo cuando la casa está vacía

El término de potencia es el gasto que se paga independientemente del consumo. Para reducirlo al mínimo:

  • Baja la potencia al mínimo necesario (ver tabla anterior).
  • Busca una comercializadora que ofrezca el precio de potencia al mínimo regulado por la CNMC sin margen adicional. Algunas comercializadoras independientes ofrecen esto explícitamente, lo que puede suponer un ahorro de 1–3 € al mes sobre el precio de las grandes.
  • Evita contratos con cuotas fijas mensuales de gestión o servicios adicionales que no necesitas.

Clave 2: Elegir el tipo de tarifa según cuándo visitas la vivienda

  • Si la usas principalmente en fin de semana: la tarifa PVPC (precio horario) puede ser muy ventajosa porque los sábados, domingos y festivos nacionales están en el periodo P6, el más barato, durante las 24 horas. El consumo que generas cae casi siempre en la franja más económica.
  • Si la visitas en verano de forma continuada: interesa combinar una tarifa con precio bajo en las horas de máxima producción solar (14:00–17:00 h) para aprovechar el aire acondicionado en ese tramo barato.
  • Si el uso es muy imprevisible: una tarifa de precio fijo las 24 horas te da certeza y elimina la necesidad de planificar cuándo encender los aparatos.
  • Tarifas específicas para segunda residencia: varias comercializadoras han lanzado en 2026 productos orientados a este perfil, con cuota fija muy reducida cuando la casa está vacía y precios especiales en fines de semana y temporada vacacional. Merece la pena compararlas frente a una tarifa estándar con potencia baja.

Clave 3: En la tarifa 2.0TD, la discriminación horaria trabaja a tu favor

La tarifa 2.0TD tiene dos periodos de potencia: punta (P1, de lunes a viernes laborables de 8:00 a 22:00 h) y valle (P2, el resto). Los fines de semana y festivos son siempre P2 (el más barato), lo que significa que si visitas la segunda residencia principalmente en esos días, pagas el precio más bajo del kWh durante toda la estancia, sin ningún ajuste adicional.

Cuánto ahorro consigo ajustando la potencia de mi segunda residencia

Ejemplo real: vivienda de verano en la costa, usada 2 meses intensivos + fines de semana el resto del año. Potencia actual contratada: 4,6 kW. Potencia real máxima demandada según el histórico del maxímetro: 2,4 kW.

Ajustando a 3,45 kW y cambiando a una comercializadora con precio mínimo regulado de potencia:

  • Ahorro mensual en potencia: aproximadamente 3–5 € al mes.
  • Ahorro anual solo en el término fijo: 36–60 €/año.
  • El cambio de potencia es gratuito (no requiere obras ni boletín si se reduce).
  • Plazo del trámite: 5–15 días hábiles.

No es un ahorro dramático, pero es automático, indefinido y sin ningún esfuerzo una vez hecho.

Lista de comprobación antes de cerrar la segunda residencia

Para minimizar el consumo fantasma y el gasto innecesario al marcharte:

  • Desconecta el router y los equipos de red.
  • Saca los enchufes de televisores, equipos de sonido y consolas.
  • Apaga el calentador o termo eléctrico (no es necesario mantenerlo activo cuando nadie lo va a usar).
  • Valora vaciar y desconectar el frigorífico si la ausencia es larga (más de 2–3 meses).
  • Deja solo las regletas de seguridad y los sistemas de alarma conectados si los hay.
  • Baja el diferencial del cuadro general si no hay nada que deba mantenerse activo: elimina cualquier consumo residual y protege la instalación.

Preguntas frecuentes sobre la luz en segunda residencia y vivienda vacía

¿Cuánto cuesta dar de baja la luz?

Dar de baja el suministro eléctrico no tiene coste: es un trámite gratuito. Lo que tiene coste es volver a darlo de alta: el nuevo alta ronda los 70–150 € en condiciones normales (derechos de extensión y enganche). Si la instalación es antigua y requiere actualización del boletín eléctrico, el coste puede superar los 300–500 €. Por eso, salvo que la vivienda vaya a estar sin uso más de 2 años, raramente compensa dar de baja.

¿Cuál es la potencia mínima que puedo contratar para una vivienda vacía?

La potencia mínima técnica en baja tensión doméstica es 1,15 kW, aunque en la práctica muchas distribuidoras trabajan con un mínimo de 2,3 kW en instalaciones monofásicas. Para una vivienda que solo necesita mantener iluminación básica y pequeños electrodomésticos cuando se visita, 2,3 kW puede ser suficiente. Si hay aire acondicionado, lo habitual es no bajar de 3,45–4,6 kW.

¿Merece la pena dar de baja la luz de la segunda residencia en invierno?

Generalmente no. Dar de baja en invierno para subir de alta en primavera supone pagar el alta (70–150 €) por ahorrar 3–4 meses de cuota fija mínima (8–13 € al mes). El ahorro sería de unos 24–52 € y el coste del alta de 70–150 €. La operación sale negativa en casi todos los casos. La alternativa correcta es mantener el suministro con potencia mínima y comercializadora de coste mínimo.

¿Puedo tener el frigorífico encendido si doy de baja la luz?

No. Si das de baja el suministro, no hay electricidad y el frigorífico no puede funcionar. Si necesitas mantener el frigorífico en marcha (para conservar alimentos o evitar malos olores y humedad), la baja no es una opción viable. En ese caso, la solución es mantener el suministro con la potencia mínima necesaria (2,3 kW es más que suficiente para un frigorífico).

¿Qué tarifa conviene para una segunda residencia que uso solo en verano?

Para una vivienda de uso exclusivamente veraniego (1–2 meses al año), la prioridad es minimizar el coste fijo durante los 10–11 meses de inactividad. Eso significa: potencia contratada mínima suficiente (3,45 kW si no tienes equipos potentes) y comercializadora con precio de potencia mínimo regulado sin margen adicional. Para los meses de uso intensivo, la tarifa PVPC con sus franjas baratas puede ser ventajosa si concentras el uso del aire acondicionado en las horas de sol.

¿Tiene coste cambiar la potencia contratada?

Reducir la potencia contratada es generalmente gratuito y no requiere obra ni boletín eléctrico. El trámite se gestiona con la comercializadora y tarda entre 5 y 15 días hábiles. Subir la potencia sí puede tener coste si se superan ciertos umbrales que requieren modificar el calibre de los fusibles o el cuadro eléctrico, aunque en la mayoría de casos domésticos también es gratuito.

¿Qué pasa con el consumo fantasma cuando la casa está vacía?

Los electrodomésticos en standby (televisor, router, cargadores enchufados) consumen aunque nadie los use, lo que puede suponer entre 5 y 15 € adicionales al mes. La solución es desconectar el cuadro general o retirar todos los enchufes no esenciales al marcharte. El frigorífico, si está en funcionamiento, añade otros 5–8 € mensuales. Sin nada enchufado, el consumo puede ser prácticamente cero y la factura se reduce al término fijo.

¿Es obligatorio tener la luz contratada en una segunda residencia?

No es obligatorio legalmente. Puedes dar de baja el suministro de cualquier inmueble que sea de tu propiedad. Sin embargo, hay razones prácticas para mantenerlo: la revisión de la instalación eléctrica al solicitar un nuevo alta puede exigir actualizar el boletín si la instalación es antigua (lo que puede ser muy costoso), y el coste acumulado de los altas y bajas frecuentes suele superar el ahorro generado. Excepto para inactividades muy largas (más de 2 años), lo más rentable es mantener el suministro con potencia mínima.